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sábado, 4 de mayo de 2024

Razones para llevar a los niños al psicólogo y cuándo es el mejor momento.

"Un niño emocionalmente sano, será un adulto inteligentemente feliz."

Razones para llevar a los niños al psicólogo y cuándo es el mejor momento.

Guadalupe Camacho

Una de las preocupaciones más frecuentes de los padres es conocer si su hijo tiene o no un problema de tipo emocional, de comportamiento o de adaptación y entonces es cuando se cuestionan si deben llevar a un niño al psicólogo.

Sin embargo, aún existen tabúes en torno a qué: “los psicólogo son para gente loca” por eso le preguntamos a un experto y esto fue lo que nos dijo.

¿Por qué llevar a mi hijo al psicólogo?

Gabriel de la Rosa, psicólogo clínico, maestro en neurociencia cognitiva y de la conducta humana advierte que no existen una razón contundente para llevar a tu hijo al psicólogo. No obstante, en su experiencia existen algunas causas comunes:

Los padres o maestros reportan dificultades del comportamiento y de adaptación en casa, escuela o en espacios públicos.

Rabietas o berrinches muy frecuentes y ante la menor provocación; así como dificultades para controlar sus emociones.

Interés o miedo frene a un diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención, Trastorno Oposicionista Desafiante, entre otros.



De la Rosa precisa que también el divorcio de los padres, la muerte de un familiar o amigo, la pérdida de la salud; pueden ser indicativos para llevar a los niños al psicólogo:

Una de las etapas en las que se presentan mayoritariamente estas dificultades se relacionan con los cambios y adaptaciones en el entorno, por lo que por lo general acuden a atención profesional cuando pasan del preescolar a la primaria o de primaria a secundaria”.

👆Estas son las señales por las que debes llevar a los niños al psicólogo


Si bien cada niño es diferente, sí existen señales muy claras por las que es posible identificar estas necesidades, dentro de las que se encuentran:
  • El niño expresa de manera excesiva y descontrolada sus emociones.
  • Desempeño académico y/o el aprendizaje tienen dificultades.
  • No sigue las reglas ni instrucciones
  • Se aísla y evita la interacción con su entorno
  • En algunos casos los hijos tienen la capacidad de expresar con claridad que no se sienten bien y necesitan ayuda.

☝Conoce las terapias

Uno de los tratamientos más comunes cuando se lleva a los niños al psicólogo es a través de la terapia  de juego, la cual resulta favorable en algunas etapas de la infancia.

Pero también, a medida de lo posible se incorporan estrategias de psicoterapia cognitivo conductual y De la Rosa, entrevistado de forma exclusiva para bbmundo explica:

a partir de la cual apoyamos a los niños a generar una consciencia de la repetición de patrones de pensamiento y de conducta, al tiempo de establecer límites y desarrollar habilidades de comunicación, entre otras”

Finalmente, el experto en salud mental indica que una de las herramientas de mayor utilidad con los niños es la escucha y la observación; es importante no desestimar ni desvalorar lo que sienten y piensan los niños.

En consecuencia, hay que “apoyarlos familiarizándonos con la dificultad por la que están pasando, pidiendo orientación y estrategias a los profesionales con los que está trabajando al niño”.


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sábado, 20 de abril de 2024

Recomendaciones ante las altas temperatura

Estimados padres de familia ante las altas temperaturas que se han estado presentando en el Estado de Guanajuato, les comparto las medidas que atenderemos en la escuela emitidas por la Secretaría de Salud  para reducir el agotamiento , golpes de calor , dolor de cabeza , etc.




  •  Adaptar las actividades al interior de espacios techados o en el aula, priorizando la seguridad de niñas, niños y adolescentes para prevenir golpes de calor o agotamiento mientras persistan las altas temperaturas.
  • Se colocaron ventiladores en todas las aulas .
  • Mantener una adecuada ventilación en las aulas y áreas de trabajo para garantizar un ambiente cómodo y seguro.
  • No portar el suéter o sudadera del uniforme .Solo el resto de las prendas del unifome .
  • Solicitar agua simple a los alumnos para estarse hidratando durante la jornada escolar.
  • Utilizar protector solar para proteger la piel contra los rayos UV y portar gorra cuando tengan clase de educación física .
  • Practicar el lavado frecuente de manos o uso del gel antibacterial.
  • Reforzar las medidas de higiene al manipular alimentos y su conservación.

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sábado, 6 de abril de 2024

Mi hijo solo come con el móvil.

 Mi hijo solo come con el móvil. Consecuencias y cómo cambiar la situación

Muchas familias se quejan de que sus hijos solo comen con el móvil. Esta práctica tiene consecuencias que deberíamos conocer. Solo hay que ir a un restaurante a comer un  sábado para ver cómo esto se ha convertido en algo habitual: niños comiendo con el móvil o las tabletas.  Sí, es entendible, los padres necesitamos un rato de paz, de conversación con nuestra pareja o amigos, y nuestro hijo no aguanta dos horas sentado en una silla sin moverse. Cuando ha llorado ya un par de veces, le damos el móvil, que sabemos que le calma, y todos tranquilos. Esta situación no solo ocurre cuando salimos a comer a restaurantes, también recurrimos al móvil o la tableta en casa, cuando nuestro hijo no quiere comer. En ambos casos, hemos solucionado el problema a corto plazo, pero ¿qué consecuencias tiene esta práctica a largo plazo?

 Consecuencias de que nuestros hijos coman con el móvil o la tableta

Aunque en muchas familias, el móvil o la tableta se han convertido en un comensal más en sus mesas, esta práctica tiene consecuencias que deberíamos conocer.

1.Estamos anestesiando emocionalmente a nuestros hijos.Las madres y madres, en muchas ocaciones, utilizamos los móviles, las tabletas y también la televisión, como “chupetes emocionales”. Así lo explica el psicólogo Rafa Guerrero:“Creemos, de manera bien intencionada e inconscientemente, que dándole a nuestro hijo el móvil para no prolongar más su rabieta o tristeza, le estamos haciendo un gran favor. Y desde luego que no es así. Si cada vez que tiene un mal día o siente una emoción desagradable, le doy el móvil o la tableta, le estoyanestesiando emocionalmente. Estamos perdido una gran oportunidad para que conecte con lo desagradable que es sentir miedo o tristeza, o incluso aburrirse y desarrolle elementos internos para calmarse”. Rafa relaciona la calma que le proporcionamos a nuestros hijos con elementos externos, en este caso los dispositivos, con la adicción. Si nuestros hijos no aprender a calmarse por sí mismos, siempre buscarán la calma fuera, en otros elementos, que en este ejemplo puede ser un dispositivo, pero mañana podrían ser las drogas, la comida…

2. Aumentamos las posibilidades de que sufran obesidad. Aunque pueda parecer que no tiene relación alguna, la psicóloga Úrsula Perona nos alerta de que “si comemos con la televisión o el teléfono, somos menos conscientes de nuestras sensaciones de saciedad, y puede que ingiramos alimentos de forma automática, sin prestar atención a si realmente seguimos teniendo hambre. Comemos sin consciencia. Así que su uso durante las comidas está relacionado con el sobrepeso”. Por otro lado, sobretodo en los más pequeños, puede tener el efecto contrario, que se distraigan y no coman. En cualquier caso, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria(AEPap), en su Décalogo de una alimentación sana, desaconseja explícitamente que se use la tecnología mientras los niños comen. “Comer es un acto social, no se trata meramente de ingerir alimentos. Es una ocasión para dialogar, para compartir, para recibir y dar apoyo, para aprender y para enseñar. Si usamos la tecnología, perdemos todas estas oportunidades. El móvil nos aísla totalmente de las personas con las que estamos. Mientras miramos el teléfono, perdemos la posibilidad de interactuar con los demás”.Pensémoslo, en el ajetreado ritmo que llevamos, a menudo la comida o la cena son el único momento que tenemos para pasar tiempo de calidad con los nuestros. Si permitimos el uso del móvil, perdemos esta oportunidad. Entorpece la comunicación, la conexión emocional, y las relaciones afectivas.

 3. Dinamitamos la comunicación en familia.Muchas madres y padres se quejan de que sus hijos solo comen si tienen un móvil o una tableta delante y, que aunque les gustaría cambiar la situación, no saben cómo hacerlo. ¿Y su pruebas con estos 4 consejos?¿Un niño de 2 años es capaz de permanecer 2 horas sentado en una silla, sin moverse? Eso es lo que pretendemos muchas veces las madres y padres cuándo salimos a comer a un restaurante con nuestros hijos pequeños. Pero es imposible. Un niño tan pequeño necesita moverse libremente, investigar todos los estímulos que le llegan de su alrededor… Por tanto, el primer paso es empatizar con nuestros hijos y entender que es imposible que permanezcan “inmóviles” durante dos horas, mientras nosotros disfrutamos de una comida en calma y tranquilidad. ¿Qué podemos hacer ante esta situación? Comer en menos tiempo y después ir a un parque o a una zona abierta donde nuestro hijo pueda correr, jugar… A veces, la mejor forma de evitar una rabieta es adelantarnos a la situación. Si sabemos que a los 60 minutos nuestro hijo está que “se sube por las paredes”, evitemos comidas más largas.Si de verdad quieres que en casa se coma sin dispositivos tecnológicos, pon una norma que así lo establezca. “Las normas, para que nuestros hijos las cumplan, tienen que estar claras y cumplirse siempre. Si hacemos excepciones, nuestros hijos no sabrán qué día pueden usar la tablet y qué días no, y la pedirán todos los días. Cuando no se la demos, se enfadarán”, nos recuerda la fundadora de la escuela de familias ‘Relájate y educa’ Amaya de Miguel. Por tanto, normas claras y firmes. “De nada sirve que un día que nos venga bien darle la tablet porque tengo prisa, se la de. La norma habrá perdido valor y nuestros hijos no sabrán a qué mapa atenerse”.

Consejos para conseguir que nuestros hijos no coman con el móvil

1. Empatiza con tu hijo

2. Establece normas claras

3. Da ejemplo

4. Convierte la comida en un momento agradable

 En muchas ocasiones, se trata de cambiar un hábito familiar, no sólo del niño. Probablemente toda la familia tenga esa costumbre. Si no cambiamos el hábito en casa, será difícil exigírselo solo al niño. Por tanto, somos nosotros los primeros que tenemos que cumplir la norma de no utilizar el móvil durante la comida, y dar ejemplo.Si durante la comida estamos tensos, no hablamos, solo les regañamos porque no se terminan la comida del plato, el “momento comida” se convertirá en un calvario para nuestros hijos. Y queremos justo lo contrario, eliminar los dispositivos tecnológicos para pasar un buen rato en familia.

Continuamos aprendiendo en comunidad , los invito a dar lectura a la siguiente publicidad e inscribirse en el link anexo. Muchas gracias por su participación e interés en continuar construyendo una maternidad y paternidad desde una crianza positiva.



En el taller se aprenderá a cómo ayudar a nuestros hijos e hijas a mejorar el lenguaje y comunicación desde la casa. Así que si usted ha podido identificar que su hijo presenta algunas dificultades en esta área, es la oportunidad de adquirir nuevas herramientas para apoyarlo. Es importante que si usted considera asistir al taller, se registre en el siguiente link https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeJ0rzINcM0AKPB2GZz4ypn-C2kaUzJMtrDzEe4-NfG1PulQg/viewform
Esperamos contar con su presencia 🤩🙆🏻‍♀️
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sábado, 9 de marzo de 2024

La relación familia-escuela y su importancia

Es fundamental que la familia y la escuela tengan una comunicación fluida y que exista confianza suficiente con los docentes para expresar cualquier inquietud que pueda surgir por sus hijos.


La relación entre familia y escuela es fundamental para el desarrollo del alumno. Ambos contextos están ligados y el potencial positivo de ambos se amplifica si trabajan juntos por un mismo fin: contribuir al desarrollo físico, emocional e intelectual de los niños y niñas.


La docencia es una profesión que exige un gran compromiso y vocación, pero también es de las más satisfactorias gracias a la labor que se desempeña. Hablamos, entonces, del papel de acompañamiento y apoyo al alumno que realizan los docentes a través de la tutoría. Una actividad complementaria a la enseñanza donde el proceso de orientación asegura el ingrediente educativo.

Mientras que la familia es el primer contexto de socialización de un niño, con quien aprende a comunicarse y desarrolla los primeros vínculos afectivos y emocionales, con su llegada al colegio se abre un nuevo entorno en el que, además de recibir una educación formal, establecerá nuevas relaciones tanto con adultos como con otros alumnos de diversas edades. Los niños construirán vínculos afectivos estables en la escuela de la misma manera que aprendieron de sus relaciones en casa. Y estos vínculos son los que ofrecerán un suelo emocional firme para que sientan la confianza necesaria para avanzar en su desarrollo y en la respuesta a los restos que le plantea la escuela y la educación a lo largo de la vida en términos de aprendizaje.

La importancia de una relación fluida entre las familias y los docentes reside, precisamente, en esa confianza o sentimiento de acompañamiento que se requieren en los primeros pasos del desarrollo intelectual y emocional. Si la conexión entre el profesorado y los padres es buena será más fácil detectar posibles dificultades en el desarrollo y aprendizaje de un niño o problemas de adaptación.

¿Cómo fortalecer la relación entre familia y escuela?

Para lograr una buena relación entre los centros educativos y las familias, los expertos recomiendan establecer un clima de participación fluido entre ambas partes. Como toda relación, se basará en la confianza y en el respeto, y deberá cuidarse y trabajar para mejorarla.

La comunicación será clave, sobre todo cuando surja algún desencuentro que resolver, y debe ir más allá del intercambio de información sobre la evaluación académica de los alumnos. Las nuevas tecnologías pueden ser una herramienta de gran utilidad para conseguir este objetivo de comunicación eficaz. Sin embargo, habrá que habilitar los canales adecuados y facilitar una toma de decisiones que vele por el interés fundamental: la educación de los alumnos.

Otra de las claves para fortalecer la relación entre familia y escuela es que los centros educativos han de construirse y mostrarse como lugares de encuentro, respetuosos y participativos. Lograr un espacio donde las familias puedan compartir sus inquietudes con el profesorado y donde los docentes sean una figura respetada y escuchada. Esto requiere un gran compromiso y confianza entre ambas partes y un esfuerzo de diálogo sobre los puntos clave del desarrollo y aprendizaje de los alumnos. Exige a su vez del lenguaje psicopedagógico que caracteriza a la acción tutorial y el proceso de orientación.
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sábado, 24 de febrero de 2024

La participación de madres y padres de familia en la educación

  La participación de madres y padres de familia en la educación 

La participación de padres de familia activa se define en términos positivos como “responsabilidad social, compromiso, trabajo conjunto (‘nosotros’) y no la suma de individualidades, lo cual se traduce en capacidad de decisión y acción” (Vélez et al., 2008: 3). 


Las formas de apoyo básico de las familias a las actividades de las escuelas se convierten en participación en la gestión cuando madres y padres de familia vinculan escuela y hogar en aspectos pedagógicos y de convivencia social y familiar.

La relación de los padres de familia con sus hijos e hijas, en su condición de estudiante, representa un tema de interés en tanto que su conducta se expresa en la escuela, en el salón de clase, en las  relaciones y las actitud que asume con docentes y compañeros y finalmente en el aprovechamiento escolar. 



Hay tres mecanismos  que combinados dinámicamente, explican el involucramiento de madres y padres con la educación de sus hijos:

  1. La comprensión que tengan de su papel en la vida de ellos.
  2. El sentido de eficacia para ayudarles a tener éxito en la escuela .
  3. La participación en las actividades a los que convoca la escuela .
En este sentido  las madres y padres de familia, son pilares en el sentido de la firmeza y consistencia para sostener los procesos educativos, son la “mano derecha de los maestros”, un trinomio para apoyar los aprendizajes de los niños, que conforman cada comunidad escolar. Los padres deben ser los mentores, los guías, el apoyo emocional y quienes les enseñen a los pequeños sobre emociones, sentimientos y valores. Esto se aprende en casa, y lo reforzamos en la escuela. Con ello la educación que reciban en la primeroa infancia (nivel de primaria ) será de mayor calidad y de significado para los estudiantes.
    


Los invitamos a participar en las actividades académicas, culturales, cívicas, deportivas y de formación que diseñamos entre docentes para lograr esta sinergia entre los diferentes actores eductivos mediante el diálogo ,respeto, la comunicación y la colaboración cualidades que son necesarias para desarrollar y construir..

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sábado, 10 de febrero de 2024

Estrategias de gestión de tiempo

 

Cómo un simple reloj de arena puede ser la mejor idea para el día a día con nuestros hijos

Los niños aprenden jugando, y utilizar la música y los relojes de arena pueden ser un recurso de mucha ayuda en las rutinas, pues son divertidos y muy beneficiosos.

“Darío, en cinco minutos nos vamos del parque”

“En media hora llegamos, Andrea, aguanta un poquito más”

“Hay que lavarse los dientes unos minutos más, Erik”

“Teníamos que estar hace diez minutos en el colegio. Date prisa, Lucía”

“Solo dos minutos y apagamos la tele, ¿vale, Oliver?

 ¿Te suenan estas frases? Seguro que te has visualizado diciéndoselas no hace mucho tiempo a tus hijos con la intención de que ellos las interioricen y, por supuesto, sigan la instrucción que les has facilitado. Pero, oh, sorpresa, no han hecho ni caso. ¿Por qué?

Pues porque nuestros hijos, no tienen concepción del tiempo tal y como lo tenemos los adultos. Para ellos es algo abstracto y absoluto. Ellos no controlan ni calculan el tiempo, hasta edades más avanzadas. Se encuentran desarrollado el pensamiento lógico y la memoria de trabajo. No entienden, por ejemplo, que si su amiga Daniela les coge un juguete va a ser solo durante un rato y luego va a volver a ellos. Ellos ven que no lo tienen y piensan que lo han perdido para siempre. O, por ejemplo, que su maestra pueda tener una vida fuera de la escuela y puedan encontrársela un fin de semana en el supermercado. No, no, la profe solo vive en el colegio. Y punto.

El reloj de arena como herramienta educativa

Por eso la técnica del reloj de arena puede ayudarnos en muchos casos a gestionar ese tiempo. Pero es que tiene otros beneficios:

  • Les proporciona autonomía en el momento en el que pueden realizar actividades por sí mismos durante ese tiempo determinado
  • Les ayuda con las rutinas y los hábitos
  • Les enseña a esperar hasta que se agote ese tiempo
  • Contribuye a reducir la frustración (y a gestionarla) al poder anticiparse de manera gradual
  • Facilita su concentración durante el tiempo en el que está operativo el reloj
  • Les ayuda a planificarse
  • Les permite desarrollar habilidades de negociación y cooperación (cuando nos piden cinco minutos más, por ejemplo)
  • Potencia el desarrollo del pensamiento lógico
  • Ayuda al autocontrol y a la organización
  • Favorece la asunción de responsabilidades

Lo cierto es que podemos utilizar el reloj de arena para prácticamente todo, pero algunas ideas pueden ser las siguientes: 

  1. para establecer turnos de juego entre hermanos. 
  2. para lavarse los dientes, para la hora del baño.
  3. para guardar los juguetes, para irse del parque o de cualquier otro lugar.
  4. para marcarles el tiempo que queda para llegar a nuestro destino de viaje. 
  5. para hacer la tarea esolar.
  6. para hacer nosotros una tarea de la casa .

Y que sean conscientes de ello, para no alargar demasiado la hora de dormir, para poner fin al uso de pantallas, para hacer la cama, poner la mesa…

Lo que sí hay que tener en cuenta es que no todos los relojes de arena valen para todas las edades. Tenemos que adaptarlos según la etapa de desarrollo de nuestro hijo. Así, el de dos minutos o menos se puede utilizar para niños de entre 18 meses y dos años; el de tres minutos para un niño de tres, y así sucesivamente. No podemos pretender que nuestro hijo de cinco años adquiere este aprendizaje con un reloj de arena de quince minutos.

La técnica del reloj no va a ser efectiva desde el primer momento. Como todo, y más cuando se trata de la crianza y educación de nuestros hijos, requiere de tiempo.

Otra cuestión a tener en cuenta es que la técnica del reloj no va a ser efectiva desde el primer momento. Como todo, y más cuando se trata de la crianza y educación de nuestros hijos, requiere de tiempo. De tiempo y de explicarles el proceso antes, durante y después, las veces que sean necesarias. Además, hemos de motivarles (antes, durante y después) también a fin de que poco a poco sean ellos los que pidan este recurso en su día a día y sean capaces de interiorizar su significado.

 Otro recurso: las canciones

Con las canciones sucede lo mismo que con el reloj de arena. Les permite hacerse una ligera idea del tiempo pero traducido en lo que más les gusta: la música. Este recurso se puede utilizar exactamente igual que el reloj de arena, y es muy útil en los viajes, porque puedes medir el tiempo en canciones. Decirles “quedan tres canciones para llegar” (equivalente a unos diez minutos aproximadamente) supone que, además de tener la noción de cuánto falta, van a estar entretenidos y se les va a hacer ese ratito más ameno, pues además de cantar podrán ir contando las canciones que restan. Pero esta idea educativa también la podemos utilizar a la hora del baño, para lavarnos los dientes, recoger los juguetes o para cualquier actividad que queramos convertir en divertida mientras la realizan.

Hemos de ser conscientes de que los niños aprenden jugando, pues esa es la mayor y más potente herramienta educativa, y la música tiene un sinfín de beneficios para ellos (y para nosotros). Por lo que medir el tiempo en canciones es una apuesta segura para los más peques de la casa.

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sábado, 27 de enero de 2024

La escuela, escenario de la mejora y de la transformación.

 La comunidad es uno de los elementos principales porque es el núcleo integrador de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Igualmente importante es la relación entre escuela y sociedad, vínculo histórico que se ha ido modificando y exige a la primera un proceso de renovación que tiende a concebirla como un centro de aprendizaje comunitario donde se construyen y convergen saberes, se intercambian valores, normas, culturas y formas de convivencia. 

Se ha puesto en marcha un proceso de concienciación a partir de la lectura de la escuela como el lugar desde donde miramos y deliberamos, destino de nuestras acciones. Maestras y maestros, niñas,  niños  son sujetos estelares de este proceso pero ahora también los padres de familia han sido llamados a acercarse más y a caminar hombro con hombro por ese sendero.

La escuela se caracteriza  como el espacio social donde los sujetos hacen efectivo su derecho a la educación, en el que se lleva a cabo una tarea intelectual y social trascendente: problematizar para transformar la realidad, un lugar para reinventar el mundo todos los días. 

Esta concepción nos autoriza ver a la escuela como un lugar de esperanza; pero, para que siga siéndolo, tenemos que construir un espacio de diálogo donde se reconozca que las voces de todas y todos aportan un saber indispensable. 

Junto con la familia y la comunidad, integra el ámbito de desarrollo de la educación y el país.  No es posible renunciar ni dividirnos en este momento. 

La escuela es un espacio de interacción único, porque sólo ahí los estudiantes pueden experimentar y vivir relaciones interpersonales que dejarán una huella importante en su historia de vida y difícilmente podrán replicar en otro momento.

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sábado, 13 de enero de 2024

Papás informados niños felices.

 ¿Por qué mienten los niños? Estrategias para guiarlos hacia la honestidad

Los niños mienten por muchas razones, una de ellas es el temor al castigo. En este artículo analizamos por qué mienten y damos varios tips para que eso no ocurra.


La mentira en la infancia es un fenómeno común y, a menudo, desconcertante para los padres y madres. Es esencial comprender las razones detrás de este comportamiento para abordarlo de manera efectiva y fomentar un ambiente donde la honestidad sea valorada.

Los niños, en su proceso de desarrollo, a menudo recurren a la mentira como un medio para enfrentar diversas situaciones. Este comportamiento puede estar arraigado en el miedo al castigo, el deseo de complacer a los adultos o la simple curiosidad sobre la naturaleza de la verdad.

Uno de los motivos principales es el temor al castigo. Los niños, al percibir consecuencias negativas por sus acciones, pueden optar por ocultar la verdad como una estrategia para evitar represalias. En este sentido, es esencial crear un entorno en el que se fomente la comunicación abierta y se minimice el castigo, priorizando la comprensión sobre la corrección.

La experimentación con la verdad también es común en el desarrollo infantil. A medida que los niños exploran el mundo que los rodea, pueden probar límites y observar las reacciones de los adultos ante diferentes situaciones. Este proceso ayuda a moldear su comprensión de la realidad y de las normas sociales.

Asimismo, los niños pueden mentir para ganar aprobación o evitar decepcionar a los adultos. Este comportamiento se origina en su deseo innato de ser aceptados y amados. Como adultos, es fundamental transmitirles que la honestidad es clave en la construcción de relaciones sólidas y que se valora más la verdad que la conformidad.

Guiar a los niños hacia la honestidad implica comprender las razones detrás de sus mentiras y abordarlas con empatía. Fomentar un diálogo abierto, donde se sientan seguros para expresar sus sentimientos y preocupaciones, contribuye a fortalecer la confianza mutua.

Te comparto 5 consejos para que como familia puedan aplicarlo en el vínculo con sus hijos:

 

  1. Fomentar un Entorno de Confianza: Construir una relación basada en la confianza es fundamental. Los niños deben sentirse seguros para compartir sus pensamientos y emociones sin temor al juicio excesivo o castigo severo.
  1. Modelar la Honestidad: Los niños aprenden observando a sus padres. Modelar comportamientos honestos y admitir errores ayuda a establecer un estándar ético para ellos.
  1. Reforzar positivamente la Honestidad: Celebrar la sinceridad, incluso cuando la verdad no es positiva, motiva a los niños a ser abiertos y transparentes.
  1. Establecer Consecuencias Lógicas: En lugar de castigos graves, establecer consecuencias lógicas y discutirlas con los niños puede ayudarles a comprender las implicaciones de sus acciones sin generar miedo excesivo y dar la oportunidad a la confianza
  1. Comunicación Abierta: Fomentar un diálogo abierto y comprensivo. Preguntar sobre sus experiencias, escuchar sus preocupaciones y responder con empatía fortalece el vínculo entre todos los integrantes de la familia.

 En conclusión, entender por qué los niños recurren a la mentira es crucial para abordar este comportamiento de manera efectiva. Al promover la honestidad como un valor fundamental que pertenece a los valores que como familia se quiere transmitir y ofrecer un entorno comprensivo, los adultos pueden influir positivamente en el desarrollo moral y social de los niños, allanando el camino hacia relaciones más sólidas y éticas en el futuro.

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