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sábado, 18 de mayo de 2024

Alimentación saludable para los niños

 ¿Qué es una alimentación saludable?

Alimentarse en forma saludable significa comer una variedad de alimentos para que su hijo reciba los nutrientes (como proteínascarbohidratos, grasas, vitaminas y minerales) que necesita para un crecimiento normal. Si su hijo come una gran variedad de alimentos básicos en forma regular, estará bien nutrido.



¿Cómo puede ayudar a su hijo a comer bien y a estar saludable? 

A muchos padres les preocupa que su hijo esté comiendo en exceso o demasiado poco. Quizá su hijo quiera comer solo un tipo de alimentos, por ejemplo, sándwiches de jalea y mantequilla de cacahuate (maní). Una forma de ayudar a su hijo a comer bien y de ayudar a que usted se preocupe menos es saber cuál es su tarea y cuál es la tarea de su hijo en lo que se refiere a la alimentación. Si su hijo solo quiere comer un tipo de alimentos, está haciendo el trabajo de los padres de decidir cuáles son las alternativas de alimentos. Decidir qué alimentos se ofrecen es la tarea de los padres.

  • Su trabajo es ofrecer alternativas de alimentos nutritivos en las comidas y los refrigerios. Usted decide quédónde y cuándo comer.
  • El trabajo de su hijo es decidir cuánto comerá de los alimentos que le sirvan. Su hijo decide cuánto o incluso si comer.

Si esta idea es nueva para usted, a usted y a su hijo podría tomarles un poco de tiempo adaptarse. Con el tiempo, su hijo aprenderá que le permitirán comer tanto o tan poco como quiera en cada comida y en cada refrigerio. Esto alentará a su hijo a continuar confiando en su medidor interno del hambre.

Puede ayudar a apoyar los hábitos alimentarios saludables de su hijo de la siguiente manera:

  • Coman juntos en familia con la mayor frecuencia posible. Haga de las comidas en familia un momento agradable y positivo. Evite hacer comentarios acerca de la cantidad o del tipo de alimentos que su hijo come. La presión para comer en realidad reduce la aceptación de los niños de alimentos nuevos o diferentes.
  • Elija alimentos saludables para las comidas de su familia. Los niños notan las selecciones que usted hace y siguen su ejemplo.


  • Haga que las horas para comer sean bastante previsibles. Coma aproximadamente a la misma hora todos los días y siempre en la mesa, aun para refrigerios.
  • Tenga comidas con suficiente frecuencia (por ejemplo, cada 3 horas para niños pequeños) para que su hijo no sienta mucha hambre.
  • Fuera de hablar y disfrutar el tiempo juntos, no haga nada más durante las comidas: sin televisión ni otras distracciones.



  • Aquí hay otras maneras en que usted puede ayudar a su hijo a mantenerse saludable:
  • Establezca límites a su hijo de tiempo diario de televisión y computadora.
  • Haga que la actividad física sea parte de la vida diaria de su familia. Por ejemplo, lleve a su hijo caminando ida y vuelta a la escuela y salgan a caminar después de cenar. Enséñele a su hijo pequeño a saltar, a brincar, a bailar, a jugar a atrapar el balón, a montar en bicicleta y otras cosas. Aliente a su hijo de más edad a que encuentre sus maneras favoritas de estar activo.
  • Lleve a su hijo a todas las visitas de control recomendadas. Puede utilizar este tiempo para hablar con un médico del ritmo de crecimiento de su hijo, del nivel de actividad y de los hábitos alimentarios.

¿Cuáles son los riesgos de una mala alimentación?

Un niño con malos hábitos alimentarios no estará bien nutrido. Es decir, no está recibiendo las cantidades de nutrientes necesarias para un crecimiento y un desarrollo saludables. Esto puede llevarlo a tener un peso bajo o sobrepeso. Los niños mal alimentados tienden a tener un sistema inmunitario  más débil, lo que aumenta sus posibilidades de enfermedades. Los malos hábitos alimentarios de un niño pueden aumentar el riesgo de :
enfermedades del corazón
presión arterial alta,  diabetes tipo 2
 o colesterol alto




Los malos hábitos alimentarios incluyen:

  • Comer una variedad muy limitada de alimentos.
  • Negarse a comer grupos enteros de alimentos, como verduras.
  • Comer demasiados alimentos de mala calidad nutricional, como sodas, chips (como papas fritas) y rosquillas.
  • Comer en exceso debido a que se le sirven grandes porciones o se le dice "deja limpio tu plato" o "termínalo todo".

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sábado, 4 de mayo de 2024

Razones para llevar a los niños al psicólogo y cuándo es el mejor momento.

"Un niño emocionalmente sano, será un adulto inteligentemente feliz."

Razones para llevar a los niños al psicólogo y cuándo es el mejor momento.

Guadalupe Camacho

Una de las preocupaciones más frecuentes de los padres es conocer si su hijo tiene o no un problema de tipo emocional, de comportamiento o de adaptación y entonces es cuando se cuestionan si deben llevar a un niño al psicólogo.

Sin embargo, aún existen tabúes en torno a qué: “los psicólogo son para gente loca” por eso le preguntamos a un experto y esto fue lo que nos dijo.

¿Por qué llevar a mi hijo al psicólogo?

Gabriel de la Rosa, psicólogo clínico, maestro en neurociencia cognitiva y de la conducta humana advierte que no existen una razón contundente para llevar a tu hijo al psicólogo. No obstante, en su experiencia existen algunas causas comunes:

Los padres o maestros reportan dificultades del comportamiento y de adaptación en casa, escuela o en espacios públicos.

Rabietas o berrinches muy frecuentes y ante la menor provocación; así como dificultades para controlar sus emociones.

Interés o miedo frene a un diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención, Trastorno Oposicionista Desafiante, entre otros.



De la Rosa precisa que también el divorcio de los padres, la muerte de un familiar o amigo, la pérdida de la salud; pueden ser indicativos para llevar a los niños al psicólogo:

Una de las etapas en las que se presentan mayoritariamente estas dificultades se relacionan con los cambios y adaptaciones en el entorno, por lo que por lo general acuden a atención profesional cuando pasan del preescolar a la primaria o de primaria a secundaria”.

👆Estas son las señales por las que debes llevar a los niños al psicólogo


Si bien cada niño es diferente, sí existen señales muy claras por las que es posible identificar estas necesidades, dentro de las que se encuentran:
  • El niño expresa de manera excesiva y descontrolada sus emociones.
  • Desempeño académico y/o el aprendizaje tienen dificultades.
  • No sigue las reglas ni instrucciones
  • Se aísla y evita la interacción con su entorno
  • En algunos casos los hijos tienen la capacidad de expresar con claridad que no se sienten bien y necesitan ayuda.

☝Conoce las terapias

Uno de los tratamientos más comunes cuando se lleva a los niños al psicólogo es a través de la terapia  de juego, la cual resulta favorable en algunas etapas de la infancia.

Pero también, a medida de lo posible se incorporan estrategias de psicoterapia cognitivo conductual y De la Rosa, entrevistado de forma exclusiva para bbmundo explica:

a partir de la cual apoyamos a los niños a generar una consciencia de la repetición de patrones de pensamiento y de conducta, al tiempo de establecer límites y desarrollar habilidades de comunicación, entre otras”

Finalmente, el experto en salud mental indica que una de las herramientas de mayor utilidad con los niños es la escucha y la observación; es importante no desestimar ni desvalorar lo que sienten y piensan los niños.

En consecuencia, hay que “apoyarlos familiarizándonos con la dificultad por la que están pasando, pidiendo orientación y estrategias a los profesionales con los que está trabajando al niño”.


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sábado, 20 de abril de 2024

Recomendaciones ante las altas temperatura

Estimados padres de familia ante las altas temperaturas que se han estado presentando en el Estado de Guanajuato, les comparto las medidas que atenderemos en la escuela emitidas por la Secretaría de Salud  para reducir el agotamiento , golpes de calor , dolor de cabeza , etc.




  •  Adaptar las actividades al interior de espacios techados o en el aula, priorizando la seguridad de niñas, niños y adolescentes para prevenir golpes de calor o agotamiento mientras persistan las altas temperaturas.
  • Se colocaron ventiladores en todas las aulas .
  • Mantener una adecuada ventilación en las aulas y áreas de trabajo para garantizar un ambiente cómodo y seguro.
  • No portar el suéter o sudadera del uniforme .Solo el resto de las prendas del unifome .
  • Solicitar agua simple a los alumnos para estarse hidratando durante la jornada escolar.
  • Utilizar protector solar para proteger la piel contra los rayos UV y portar gorra cuando tengan clase de educación física .
  • Practicar el lavado frecuente de manos o uso del gel antibacterial.
  • Reforzar las medidas de higiene al manipular alimentos y su conservación.

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sábado, 6 de abril de 2024

Mi hijo solo come con el móvil.

 Mi hijo solo come con el móvil. Consecuencias y cómo cambiar la situación

Muchas familias se quejan de que sus hijos solo comen con el móvil. Esta práctica tiene consecuencias que deberíamos conocer. Solo hay que ir a un restaurante a comer un  sábado para ver cómo esto se ha convertido en algo habitual: niños comiendo con el móvil o las tabletas.  Sí, es entendible, los padres necesitamos un rato de paz, de conversación con nuestra pareja o amigos, y nuestro hijo no aguanta dos horas sentado en una silla sin moverse. Cuando ha llorado ya un par de veces, le damos el móvil, que sabemos que le calma, y todos tranquilos. Esta situación no solo ocurre cuando salimos a comer a restaurantes, también recurrimos al móvil o la tableta en casa, cuando nuestro hijo no quiere comer. En ambos casos, hemos solucionado el problema a corto plazo, pero ¿qué consecuencias tiene esta práctica a largo plazo?

 Consecuencias de que nuestros hijos coman con el móvil o la tableta

Aunque en muchas familias, el móvil o la tableta se han convertido en un comensal más en sus mesas, esta práctica tiene consecuencias que deberíamos conocer.

1.Estamos anestesiando emocionalmente a nuestros hijos.Las madres y madres, en muchas ocaciones, utilizamos los móviles, las tabletas y también la televisión, como “chupetes emocionales”. Así lo explica el psicólogo Rafa Guerrero:“Creemos, de manera bien intencionada e inconscientemente, que dándole a nuestro hijo el móvil para no prolongar más su rabieta o tristeza, le estamos haciendo un gran favor. Y desde luego que no es así. Si cada vez que tiene un mal día o siente una emoción desagradable, le doy el móvil o la tableta, le estoyanestesiando emocionalmente. Estamos perdido una gran oportunidad para que conecte con lo desagradable que es sentir miedo o tristeza, o incluso aburrirse y desarrolle elementos internos para calmarse”. Rafa relaciona la calma que le proporcionamos a nuestros hijos con elementos externos, en este caso los dispositivos, con la adicción. Si nuestros hijos no aprender a calmarse por sí mismos, siempre buscarán la calma fuera, en otros elementos, que en este ejemplo puede ser un dispositivo, pero mañana podrían ser las drogas, la comida…

2. Aumentamos las posibilidades de que sufran obesidad. Aunque pueda parecer que no tiene relación alguna, la psicóloga Úrsula Perona nos alerta de que “si comemos con la televisión o el teléfono, somos menos conscientes de nuestras sensaciones de saciedad, y puede que ingiramos alimentos de forma automática, sin prestar atención a si realmente seguimos teniendo hambre. Comemos sin consciencia. Así que su uso durante las comidas está relacionado con el sobrepeso”. Por otro lado, sobretodo en los más pequeños, puede tener el efecto contrario, que se distraigan y no coman. En cualquier caso, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria(AEPap), en su Décalogo de una alimentación sana, desaconseja explícitamente que se use la tecnología mientras los niños comen. “Comer es un acto social, no se trata meramente de ingerir alimentos. Es una ocasión para dialogar, para compartir, para recibir y dar apoyo, para aprender y para enseñar. Si usamos la tecnología, perdemos todas estas oportunidades. El móvil nos aísla totalmente de las personas con las que estamos. Mientras miramos el teléfono, perdemos la posibilidad de interactuar con los demás”.Pensémoslo, en el ajetreado ritmo que llevamos, a menudo la comida o la cena son el único momento que tenemos para pasar tiempo de calidad con los nuestros. Si permitimos el uso del móvil, perdemos esta oportunidad. Entorpece la comunicación, la conexión emocional, y las relaciones afectivas.

 3. Dinamitamos la comunicación en familia.Muchas madres y padres se quejan de que sus hijos solo comen si tienen un móvil o una tableta delante y, que aunque les gustaría cambiar la situación, no saben cómo hacerlo. ¿Y su pruebas con estos 4 consejos?¿Un niño de 2 años es capaz de permanecer 2 horas sentado en una silla, sin moverse? Eso es lo que pretendemos muchas veces las madres y padres cuándo salimos a comer a un restaurante con nuestros hijos pequeños. Pero es imposible. Un niño tan pequeño necesita moverse libremente, investigar todos los estímulos que le llegan de su alrededor… Por tanto, el primer paso es empatizar con nuestros hijos y entender que es imposible que permanezcan “inmóviles” durante dos horas, mientras nosotros disfrutamos de una comida en calma y tranquilidad. ¿Qué podemos hacer ante esta situación? Comer en menos tiempo y después ir a un parque o a una zona abierta donde nuestro hijo pueda correr, jugar… A veces, la mejor forma de evitar una rabieta es adelantarnos a la situación. Si sabemos que a los 60 minutos nuestro hijo está que “se sube por las paredes”, evitemos comidas más largas.Si de verdad quieres que en casa se coma sin dispositivos tecnológicos, pon una norma que así lo establezca. “Las normas, para que nuestros hijos las cumplan, tienen que estar claras y cumplirse siempre. Si hacemos excepciones, nuestros hijos no sabrán qué día pueden usar la tablet y qué días no, y la pedirán todos los días. Cuando no se la demos, se enfadarán”, nos recuerda la fundadora de la escuela de familias ‘Relájate y educa’ Amaya de Miguel. Por tanto, normas claras y firmes. “De nada sirve que un día que nos venga bien darle la tablet porque tengo prisa, se la de. La norma habrá perdido valor y nuestros hijos no sabrán a qué mapa atenerse”.

Consejos para conseguir que nuestros hijos no coman con el móvil

1. Empatiza con tu hijo

2. Establece normas claras

3. Da ejemplo

4. Convierte la comida en un momento agradable

 En muchas ocasiones, se trata de cambiar un hábito familiar, no sólo del niño. Probablemente toda la familia tenga esa costumbre. Si no cambiamos el hábito en casa, será difícil exigírselo solo al niño. Por tanto, somos nosotros los primeros que tenemos que cumplir la norma de no utilizar el móvil durante la comida, y dar ejemplo.Si durante la comida estamos tensos, no hablamos, solo les regañamos porque no se terminan la comida del plato, el “momento comida” se convertirá en un calvario para nuestros hijos. Y queremos justo lo contrario, eliminar los dispositivos tecnológicos para pasar un buen rato en familia.

Continuamos aprendiendo en comunidad , los invito a dar lectura a la siguiente publicidad e inscribirse en el link anexo. Muchas gracias por su participación e interés en continuar construyendo una maternidad y paternidad desde una crianza positiva.



En el taller se aprenderá a cómo ayudar a nuestros hijos e hijas a mejorar el lenguaje y comunicación desde la casa. Así que si usted ha podido identificar que su hijo presenta algunas dificultades en esta área, es la oportunidad de adquirir nuevas herramientas para apoyarlo. Es importante que si usted considera asistir al taller, se registre en el siguiente link https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeJ0rzINcM0AKPB2GZz4ypn-C2kaUzJMtrDzEe4-NfG1PulQg/viewform
Esperamos contar con su presencia 🤩🙆🏻‍♀️
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sábado, 9 de marzo de 2024

La relación familia-escuela y su importancia

Es fundamental que la familia y la escuela tengan una comunicación fluida y que exista confianza suficiente con los docentes para expresar cualquier inquietud que pueda surgir por sus hijos.


La relación entre familia y escuela es fundamental para el desarrollo del alumno. Ambos contextos están ligados y el potencial positivo de ambos se amplifica si trabajan juntos por un mismo fin: contribuir al desarrollo físico, emocional e intelectual de los niños y niñas.


La docencia es una profesión que exige un gran compromiso y vocación, pero también es de las más satisfactorias gracias a la labor que se desempeña. Hablamos, entonces, del papel de acompañamiento y apoyo al alumno que realizan los docentes a través de la tutoría. Una actividad complementaria a la enseñanza donde el proceso de orientación asegura el ingrediente educativo.

Mientras que la familia es el primer contexto de socialización de un niño, con quien aprende a comunicarse y desarrolla los primeros vínculos afectivos y emocionales, con su llegada al colegio se abre un nuevo entorno en el que, además de recibir una educación formal, establecerá nuevas relaciones tanto con adultos como con otros alumnos de diversas edades. Los niños construirán vínculos afectivos estables en la escuela de la misma manera que aprendieron de sus relaciones en casa. Y estos vínculos son los que ofrecerán un suelo emocional firme para que sientan la confianza necesaria para avanzar en su desarrollo y en la respuesta a los restos que le plantea la escuela y la educación a lo largo de la vida en términos de aprendizaje.

La importancia de una relación fluida entre las familias y los docentes reside, precisamente, en esa confianza o sentimiento de acompañamiento que se requieren en los primeros pasos del desarrollo intelectual y emocional. Si la conexión entre el profesorado y los padres es buena será más fácil detectar posibles dificultades en el desarrollo y aprendizaje de un niño o problemas de adaptación.

¿Cómo fortalecer la relación entre familia y escuela?

Para lograr una buena relación entre los centros educativos y las familias, los expertos recomiendan establecer un clima de participación fluido entre ambas partes. Como toda relación, se basará en la confianza y en el respeto, y deberá cuidarse y trabajar para mejorarla.

La comunicación será clave, sobre todo cuando surja algún desencuentro que resolver, y debe ir más allá del intercambio de información sobre la evaluación académica de los alumnos. Las nuevas tecnologías pueden ser una herramienta de gran utilidad para conseguir este objetivo de comunicación eficaz. Sin embargo, habrá que habilitar los canales adecuados y facilitar una toma de decisiones que vele por el interés fundamental: la educación de los alumnos.

Otra de las claves para fortalecer la relación entre familia y escuela es que los centros educativos han de construirse y mostrarse como lugares de encuentro, respetuosos y participativos. Lograr un espacio donde las familias puedan compartir sus inquietudes con el profesorado y donde los docentes sean una figura respetada y escuchada. Esto requiere un gran compromiso y confianza entre ambas partes y un esfuerzo de diálogo sobre los puntos clave del desarrollo y aprendizaje de los alumnos. Exige a su vez del lenguaje psicopedagógico que caracteriza a la acción tutorial y el proceso de orientación.
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