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sábado, 14 de octubre de 2023

Proyectos Octubre : Aprender a convivir con el medio ambiente


Aprender a convivir con el medio ambiente


Los niños y niñas deben aprender que cuidar el medio ambiente es cuidar la vida humana. Es importante, pues, que aprendan que el ser humano tiene la responsabilidad de utilizar los recursos con sabiduría, de vivir, no de destruir.




Si destruimos el ambiente, estaremos perjudicándonos a nosotros mismos y a los demás, incluso a las generaciones futuras. Cuidar el mundo es cuidarnos. Los niños y niñas tienen que aprender que sus acciones tienen repercusiones y que, en la medida en que protejamos nuestro ambiente inmediato, podemos conservar nuestro país y nuestro planeta y garantizar un legado de supervivencia para las futuras generaciones.




La escuela es un lugar idóneo para que niños y niñas desarrollen su conciencia sobre el medio ambiente. Tener conciencia ambiental implica que los niños y las niñas conozcan el ambiente, lo cuiden, lo protejan y conserven. Es importante recordar que para que ellos puedan asimilar estos conceptos y desarrollar esa conciencia se requiere que puedan vivirlos a través de experiencias significativas y cotidianas.



Los niños juegan un papel muy importantes en el cuidado y protección del medio ambiente, esto debido al creciente deterioro de nuestros ecosistemas ya sea por el desarrollo energético, el desarrollo tecnológico o la globalización, por lo que es necesario que los humanos vayamos cuidando poco a poco todo lo que hemos destruido y maltratado. En este sentido, los niños representan el futuro y, por lo tanto, se les debe enseñar a desarrollar prácticas sostenibles que sean amables con el medio ambiente para salvar y proteger el mundo. Ellos serán los encargados de implementar políticas ecológicas a escala global para realizar pequeñas acciones que ayuden a sostener el ecosistema.


Compartimos una lista de reglas para que los niños implementen y protejan el medio ambiente. Entre ellas se encuentran: 

  • Reciclar es divertido: El reciclaje puede ser más fácil enseñándoles a sus hijos que cada artículo debe desecharse en un color diferente según su composición.

                   


  • Cierra la llave y ahorra agua: El ahorro de agua es fundamental para proteger el medio ambiente. Recuerda cerrar la llave mientras te lavas los dientes.


  • La Papelera de reciclaje: Enséñele a tu hijo a poner los papeles en un lugar donde se pueda reciclar. Tienes que explicarle que esto es para mantener el medio ambiente limpio para que puedas reciclar y proteger los árboles.
  • Apaga la luz: Muchas veces caminamos por la casa y encendemos todas las luces de las habitaciones por las que pasamos. No olvides apagarlos mientras ahorras energía. 




  • Comparte tus juguetes: Cuando tu hijo ya no use su juguete, dale nueva vida enseñándole a dársela a otro niño.
  • Las plantas no se arrancan: Es importante que los niños sepan que las plantas son seres vivos, por lo que no se pueden trepar ni arrancar, sino que deben protegerse y cuidarse.



  • Algo en la calle es de todos: Tu hijo necesita saber que todo lo que ve en la calle es de todos, por lo que debe respetarlo y no lastimarlo. 
  • Respetar a los demás: No se trata solo de respeto por la naturaleza, sino también de respeto por todos los que nos rodean.







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sábado, 30 de septiembre de 2023

Nuestra aula es un espacio seguro.

 

Nuestra aula es un espacio seguro: Todos somos bienvenidos . Todos somos importantes .


Una sana convivencia representa compartir y aceptar diferentes personas sin importar sus pensamientos e ideales, manteniendo una relación armoniosa basada en los valores y principios del convivir.                           

                   ¿Qué significa una sana convivencia escolar?



El entorno educativo está compuesto por una serie de elementos que conforman un todo, donde cada uno tiene un papel fundamental. Hablamos de docentes y maestros, personal de apoyo, personal directivo y sobre todo los estudiantes y sus padres.



En el proceso de formación, la interrelación entre ellos es de suma importancia, pues marcará de forma definitiva el desarrollo físico y mental del centro de la educación, que es el alumno. Una sana convivencia es la aceptación armoniosa de un grupo de personas desarrolladas en un mismo espacio.




Podemos definir la sana convivencia escolar, como la interacción entre los miembros de un centro educativo cuyo comportamiento influye en el desarrollo socio-afectivo e intelectual de los alumnos. El buen trato y convivencia de este equipo, está basado en el cumplimiento de las normas, deberes y derechos, así como también de la puesta en marcha de los valores que rigen la sociedad.



Los centros educativos, de la misma manera en que promueven el conocimiento y aplican métodos y ejecutar acciones, para la enseñanza aprendizaje, deben planificar estrategias para una sana convivencia, Fomentar valores como el respeto, la tolerancia, el amor, la empatía, son medios que permiten que pueda darse en el entorno educativo, una convivencia armoniosa y agradable. Y en ese proceso de construcción de valores se deben implementar estrategias para una sana convivencia escolar.

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sábado, 16 de septiembre de 2023

Fiestas patrias en la comunidad escolar

¡ VIVA MÉXICO! VIVA LA PAZ !¡ VIVA LAJUSTICIA !¡ VIVAN LOS HÉROES QUE NOS DIERON PATRIA Y LIBERTAD!



Celebrar la independencia de nuestro país no se trata solamente de un feriado o una fecha más en el calendario. Tampoco se limita a los desfiles militares. Las Fiestas Patrias son una ocasión propicia para fortalecer los valores y la identidad nacional. Durante estos días, es importante que los niños participen en actividades que les permiten conocer más sobre su país  y su cultura. No podemos perder esta tradición que favorece el sentido de pertenencia . 



Las Fiestas Patrias traen valiosas enseñanzas para nuestros niños, entre quienes podemos promover diversos valores.




  1. Compromiso a futuro. La frase “Los niños son el futuro” no es un cliché, porque realmente lo son. Es indispensable promover en ellos, desde muy pequeños, valores como la honestidad, la ética de trabajo y la responsabilidad. Ellos serán los encargados de crear un mejor México en solo algunos años.
  2. Agentes de cambio. Nuestro país necesita Mexicanos valientes que se atrevan a encarar los problemas que enfrenta. 
  3. Convivencia democrática. Este es uno de nuestros objetivos como país: lograr convivir de manera pacífica, escuchándonos y dialogando. La aceptación del otro, la no discriminación y la empatía deben ser promovidas en casa y la escuela. Es necesario que los docentes y padres de familia los resuelvan a través del diálogo y enseñanzas.
  4. Identidad nacional. La construcción de nuestra identidad como mexicanos, con nuestras diferencias y peculiaridades, es una labor que se da desde los primeros años de vida. No es posible amar algo que no conoces. Por eso las Fiestas Patrias son una oportunidad para que el pequeño sepa más sobre su país -sus costumbres y su historia- y se sienta parte de esta rica cultura milenaria.




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sábado, 26 de agosto de 2023

Inicio del ciclo escolar 2023-2024

 La educación es un proceso de socialización, o sea, de preparación del hombre para la vida en sociedad, lo que requiere de aprendizajes muy diversos; de conocimientos, habilidades, normas y valores, que identifican al sujeto como miembro de una comunidad cultural, de un pueblo, de una nación. Es un proceso que se inicia desde el propio nacimiento y continúa a lo largo de toda la vida. Es un proceso de socialización de carácter permanente, dinámico y contradictorio, en el que intervienen múltiples actores denominados agentes y agencias de socialización. Entre los agentes están los padres y familiares más cercanos, los maestros, amigos y vecinos, los líderes de organizaciones sociales y políticas, personalidades públicas y comunicadores sociales.

La institución educativa proporciona espacio de formación individual y colectiva, en el cual se realiza un proceso de identidad según la sociedad y actividades de socialización con los pares, por lo que se debe considerar como un espacio de trasmisión, no solo de conocimientos académicos sino de múltiples culturas, prácticas y expresiones sociales.

Es innegable que en todo proceso educativo, del nivel básico hasta la educación superior, el trabajo en equipo juega un papel determinante en la formación de los alumnos; y que la labor de los profesores requiere cada vez más del trabajo cooperativo, por lo que es de importancia vital el colegiar todas y cada una de las actividades que el personal desarrolla.

El trabajo educativo contribuye a la formación integral de las nuevas generaciones, fortaleciendo el sentido de pertenencia social, que le permite visualizar su compromiso con los sectores sociales más necesitados y vulnerables, siendo partícipes de los problemas que le permiten a los ciudadanos necesitados alcanzar su propio desarrollo, el de su comunidad y la nación.

“La formación del hombre es el objetivo de la educación, para lograrlo necesita trasmitir la cultura y regular el proceso de su asimilación por parte de cada sujeto social, propiciando su socialización. En el proceso de socialización la educación juega un papel importante y junto a ella las agencias socializadoras: escuela, familia, comunidad, los medios de comunicación masiva, entre otros. En el marco de ese proceso se desarrolla la personalidad en todas sus potencialidades y elementos integrantes” (Altavaz, 2012: 27).

Las familias pueden tomar un papel de apoyo y comprensión hacia el estudiante, donde se preocupen por su desempeño académico y participen de las actividades de las instituciones educativas, con el fin de fortalecer las relaciones entre estudiante-escuela-familia, lo que ayuda a la disminución de este fenómeno.

El rol de la familia en la educación de los estudiantes no solo se centra en participar de las actividades académicas dentro de la institución educativa, sino también en ser mediadores de aprendizaje, es decir, apoyarlos y acompañarlos en este proceso.

|Parta Vergara “Los actores motivan al estudiante para permanecer en la institución educativa, se relacionan con el apoyo que obtiene de su núcleo familiar para desempeñar sus actividades académicas, su relación con compañeros de clase y la misma institución, la cual juega un papel importante y hace que el estudiante sienta ese deseo de asistir y permanecer por compartir espacios de conocimiento y recreación, y también el acercamiento y la relación que pueda establecerse entre el docente y el estudiante, que en gran forma genera un vínculo que ayuda a su continuidad en el ciclo educativo” (Vergara, 2014: 18).

La relación de estos actores, garantizan el proceso de enseñanza-aprendizaje, proporcionando apoyo, comprensión, motivación, asistencia, trabajando de manera conjunta, para lo cual debe existir una comunicación asertiva entre estas partes, de esta forma habrá mayor entendimiento y se podrá actuar desde las posiciones de cada actor.


¡Feliz Regreso a clases!
Que inicie esta nueva aventura juntos 
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sábado, 1 de julio de 2023

FIN DE CICLO ESCOLAR 2022-2023

Llegamos a la meta juntos . Un ciclo escolar nuevamente exitoso. 


ATTE:
MTRA. CARMEN 
MTRO. CRESCENCIO 
MTRA. MIREYA 
MTRA. MARY MUEGUIA
MTRA. ANGÉLICA
MTRO. ALEX
MTRA. ERIKA
MTRA. BLANCA
MTRA. SANDRA
MTRA. LETICIA
MTRA. MARISELA
MTRA. MONTSE

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sábado, 17 de junio de 2023

A poco de llegar a la meta...

A poco de llegar a la meta...

 En pocos días, vivirás uno de los momentos más esperados del curso escolar, la llegada del cierre de ciclo escolar y con esto, las calificaciones finales .

¿Qué habrá sacado?  Es un momento que se vive en casa con muchos nervios, con cierta tensión, tanto por los niños como por nosotros mismos, que muchas veces lo vivimos como un verdadero drama. ¡Que no cunda el pánico! A partir de ahora, ni premios ni castigos; vamos a enfocar el final del  del curso de otra manera.

Pasemos de valorar los resultados a valorar el esfuerzo


¿En qué nos centramos cuando vemos las notas que traen nuestros hijos? En los resultados. No entramos a valorar nada más: si ha aprendido, si se ha esforzado… Nada. Si ha aprobado, está todo bien, nos ponemos muy contentos y le damos un premio porque “se lo merece”… Si ha suspendido, lo ha hecho fatal y, por tanto, le ponemos un castigo, también se lo merece.  Alberto Soler, psicólogo, dice que “cada vez más teóricos de la educación ponen en duda la propia utilidad de las notas, ya que estas desplazan el foco hacia los resultados y se lo quitan al proceso: los alumnos dejan de disfrutar aprendiendo y se preocupan solo de aprobar, sea como sea: si hay que hacer trampas, se hacen. Da igual que no hayan entendido nada, si son capaces de ponerlo en un examen y aprobar, ya vale”.


El filósofo y profesor José Carlos Ruiz está de acuerdo con este argumento. Para él, “una de las cosas más importantes a tener en cuenta cuando se educa es que nuestros hijos perciban que valoramos el esfuerzo que ellos ponen y la asunción de responsabilidad que ellos van adquiriendo con el tiempo, porque si no es así, nos encontraremos con niños que quieren buscar el premio o la recompensa inmediata y que la motivación que les lleva a cumplir con su deber sea exclusivamente la adquisición del premio”.


De hecho, José Carlos ha compartido con nosotros cómo hacen en su casa cuando les dan las notas a sus hijos: “Cuando ellos traen el boletín de notas, nos vamos a celebrarlo sin abrirlo. Lo celebramos en familia, en un restaurante que ellos eligen y lo que celebramos es que durante un trimestre han cumplido, de la manera más ejemplar posible, sus responsabilidades académicas. Y cuando volvemos, abrimos las notas y hacemos un análisis de los resultados. Si las notas han ido muy bien, nos congratulamos de que su esfuerzo haya dado frutos en el resultado y si no han ido bien, pues tendremos que ver cómo reforzar aquello que tienen que mejorar”, nos cuenta. “Lo más importante es que ellos vean que lo que se aprecia realmente es el proceso de trabajo y la interiorización del concepto de deber, y no tanto el resultado”, añade.


Ni premios ni castigos: Entonces, ¿cómo hacemos?

“Premiar o castigar en función de las notas es un absurdo, porque las propias notas son el premio o el castigo. Sería premiar un premio o castigar un castigo”, señala Soler.


En el caso de los suspensos, la mayoría de las veces, las madres y los padres nos lo tomamos como algo personal, algo que nosotros hemos hecho mal, nos sentimos frustrados y no entendemos por qué: “Si a mí se me daban fenomenal las Matemáticas”. Tenemos que empezar a pensar que no se trata de nosotros, el que ha suspendido ha sido nuestro hijo, y tenemos que ver qué ha pasado.


Y aunque en algunos casos parezca que a él le da igual suspender, no es cierto, el fracaso no nos gusta a nadie. Para cambiar esa ‘mala conducta’, dice Alberto Soler, “tenemos que profundizar un poco en por qué se ha producido, no quedarnos en la conducta en sí. El castigo es solo una mala herramienta. Las propias consecuencias de la mala conducta ya son suficientes para que el niño reflexione y aprenda”, subraya el psicólogo.


En ningún caso tiene que tratarse esta situación como un drama, ni mostrarles que nos han desilusionado. Más bien tenemos que demostrarles que confiamos en ellos, que les vemos capaces y que con esfuerzo lo pueden conseguir, no tenemos que caer en etiquetas de “vago”, etc., porque no llevan a nada positivo.


¿Y qué pasa con los premios? Lo mismo. Para Alberto Soler, “los premios son la otra cara de la moneda de los castigos, y comparten muchas de sus limitaciones; si queremos reconocer a nuestro hijo por algo que ha hecho, mejor que ese ‘premio’ no sea algo material, que sea de poca importancia, proporcionado, que se ofrezca por sorpresa, sin previo aviso, y quitándole importancia. No crear una gran expectativa que desplace la motivación interna por lo que ha hecho hacia esa recompensa externa”, nos explica.


Tienen que estudiar porque es su deber, no por recibir una recompensa. “La recomendación que hago a los padres”, dice José Carlos Ruiz, “es que vayan eliminando recompensas, que vayan quitando estímulos externos al propio deber, porque el deber tienen que interiorizarlo, les guste o no les guste, ya que implica entender las circunstancias propias (deber personal y académico) y ajenas (forman parte de una microcomunidad, que es la familia y de otras comunidades como son su clase) tomando conciencia que lo que ellos hacen repercute más allá de ellos mismos”.



En resumen:

Ni premios ni castigos. 

Alabar el esfuerzo que ha hecho tu hijo en el trimestre/curso.

Si ha tenido bajas calificaciones, analizar qué ha pasado, pero demostrar que confiamos en ellos y que les queremos igual.


Estudiar es su deber. No tiene que hacer las cosas bien por un premio o para que le demos una palmadita en la espalda, sino porque se sienta bien aprendiendo y esforzándose.

No hacer una fiesta porque haya aprobado. Valorar el esfuerzo que ha hecho, decirle que estamos orgullosos y ya.

Si ha sacado muy buena nota en alguna asignatura, no caer en el “¡qué listo eres!” sino decirle “¡cómo te las has arreglado para cumplir , muy bien!”.

Eliminar las etiquetas: ni “inteligente” ni “burro” "no inteligente" "tonto". Las etiquetas pueden fomentar que el niño no quiera afrontar nuevos retos por miedo a fracasar.

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sábado, 3 de junio de 2023

Autoestima escolar

Autoestima escolar


La autoestima es un tema complejo, en qué hombres, mujeres, jóvenes y niños están expuestos cotidianamente. La autoestima es generalmente definida como la valoración generalmente positiva – pero también negativa – que uno tienen de sí mismo. Si bien muchos factores pueden influir en ella, durante la etapa de colegial esta cobra una gran importancia en los alumnos y cómo el éxito académico los define.


La denominada “Autoestima escolar”, es para Paulina Pérez, autora del libro “En busca de mi autoestima” y psicóloga, “la autopercepción de la capacidad de aprendizaje” que además “ayuda a afirmarse para luchar perseverar en el ámbito escolar”, declara. Según la escritora, la valoración que tienen los jóvenes de su éxito académico podría reforzar hacia una “mayor motivación del estudio”, un mejor manejo de “las frustraciones y errores”, “evitar el bullying”, entre otros aspectos que “aumentan la auto eficacia” del alumno y lo “ayudan a tener más éxito”, explica Pérez.


Si bien la autoestima en general “tiene raíces en el hogar” el colegio también tiene un rol muy influyente en la estimación que tiene el joven de sí mismo. Las notas son uno de los principales factores por los que la autoestima de un joven estudiante tiende a bajar. 

¿Sabes cuál es la importancia de trabajar la autoestima en el aula?

La autoestima es un concepto tan importante como complicado en la educación, más aún en etapas iniciales. La autoestima se puede definir como el conjunto de percepciones, pensamientos, sentimientos o patrones de comportamientos dirigidos hacia uno mismo y que condicionan nuestra forma de ser. En definitiva, es lo que pensamos de nosotros mismos y es vital para el desarrollo de la personalidad desde etapas tempranas. Por lo tanto, la autoestima en el aula es fundamental.

El estado emocional de un niño, dependerá de que este tenga una buena o mala autoestima. Si esta es buena, sus relaciones sociales se verán positivamente afectadas, también su desarrollo cognitivo y aprendizaje. Además, la buena autoestima afecta a cosas tan importantes como la autosuficiencia, la capacidad para afrontar nuevos retos o desarrollar diferentes habilidades.


Está más que probado que los alumnos con una buena autoestima son más empáticos, gozan de más asertividad, son más creativos y aprenden con más facilidad. La autoestima no se forma en la personalidad de los pequeños de un día para otro, sino que se crea con el paso del tiempo; es como el reflejo de la percepción que los demás y, sobre todo los padres, tienen del niño.


Actividades para mejorar la autoestima en el aula

Es importante que tanto en casa como en la escuela se fortalezca la autoestima del alumno. Estas son algunas de las estrategias y actividades para mejorar la autoestima en el aula:


  1. Utilizar frases motivadoras


Cuando se haga bien el trabajo o se logre un progreso, hay que felicitarlos y reconocerlo. Es clave “regalar” muestras de aprecio y elogiar cuando sea necesario. Esto no quiere decir que en el caso de que se produzcan errores no se haga crítica: se puede hacer, pero siempre de forma constructiva y centrándose en el error, no en el niño.


Creer en el niño o niña

Si ellos perciben esto, serán también capaces de creer en ellos mismos. Por el contrario, si se ponen etiquetas del tipo “eres un desastre”, acabarán dudando de sus propias capacidades.


Autoconocimiento

Trabajar con el escolar la necesidad de conocerse bien a sí mismo porque esto le permitirá conocer sus puntos negativos y positivos y, por tanto, potenciará los buenos e intentará mejorar los malos.

Poner retos

Eso es debido a que el alumno pensará que es capaz de realizar diferentes actividades y cumplir los objetivos. De esta forma se sentirá útil. Hay que calibrar bien qué retos ponemos: deben ser adecuados para su edad y calcular la frustración; si todos son demasiado ambiciosos y el escolar no logra ninguno será contraproducente.

Reinventar el concepto de error

Hacerle ver que un error no es más que una oportunidad de seguir aprendiendo. Los alumnos deben tener el espíritu de superación de la frustración, es decir, ser capaces de perder el miedo al fracaso, de asumir que no todo sale bien a la primera, de aprender a enfrentarse a cosas nuevas.

Evitar las etiquetas

Cuando el alumno haga algo incorrecto, centraremos la atención en el hecho, nunca en la persona. Debemos evitar a toda costa etiquetas del tipo “eres un vago” o “no comprendes nada”.

Comunicación con la familia

Es fundamental que tanto familias como maestros tengan una autoestima adecuada. Si no conseguimos primero vernos positivamente a nosotros mismos, será casi imposible lograrlo con los demás.

No hay duda alguna de que el rendimiento escolar de los alumnos en primaria, al igual que en el resto de las etapas, depende también de la autoestima del niño y esto se fomenta tanto en casa como en la escuela.


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sábado, 20 de mayo de 2023

Cómo mejorar la confianza y autoestima en niños, según el método Montessori

Cómo mejorar la confianza y autoestima en niños, según el método Montessori



Por Diana Arbeláez 

El movimiento libre ayuda a mejorar la confianza y autoestima de los niños y les explicamos qué hacer con ellos según su edad.

La Confianza y autoestima en niños, dependiendo su edad, es totalmente posible y puede ser a través del juego y movimiento libre.



El movimiento libre era uno de los conceptos más importantes para María Montessori, ella creía que permitir a los niños moverse libremente, explorar y descubrir a su propio ritmo les ayudaba a desarrollar habilidades físicas, cognitivas y emocionales.

Beneficios del movimiento libre:

Es importante cambiar la manera en que miramos a los niños, considerándolos seres capaces, profundos, sensibles, con un enorme potencial que los adultos debemos respetar.

Al proporcionar un entorno enriquecedor y variado para el movimiento, los niños pueden explorar y descubrir su mundo de manera autónoma y creativa, lo que les permitirá alcanzar su máximo potencial.

Uno de los grandes beneficios es que mejora la capacidad para controlar sus movimientos y aprenden a regular su propio comportamiento y con ello, también se puede mejorar la confianza y autoestima de los niños. 

Y es que sucede algo muy mágico en ellos al sentirse libres de explorar su entorno; se sienten más seguros y autónomos, además de que fomenta la curiosidad, creatividad y ayuda al equilibrio.

Todo por elección, nada por imposición, es justamente la sensación que tienen cuando los niños se sienten en libertad de moverse y eso ayuda a que disfruten sus acciones y confíen en sí mismos, se valoren, conozcan y se aprendan a expresar.



Los niños no nacen para estar quietos porque son seres en movimiento; tampoco están para NO tocar cosas, ser pacientes o estar callados. El movimiento es parte de su psique y conecta con cómo se siente y la manera en la que perciben su entorno.

Un niño que alcanza por sí mismo las distintas etapas del desarrollo motor puede estar más relajado y con eso mejorar la confianza y autoestima que tiene.

• Consciencia de su propio cuerpo parado o en movimiento.

Cuando un adulto interviene en exceso, lo que el niño interioriza es que no está preparado, que no puede lograrlo sin ayuda. Cuando permitimos el movimiento libre, el resultado es todo lo contrario y esto les da autoestima.

El niño en movimiento libre aprende a evaluar riesgos y a protegerse de ellos. Actúa con más prudencia y se siente seguro a la hora de experimentar, por ende se siente más seguro.

Cuando permitimos el movimiento libre, ayudamos a la autoestima de los niños porque confiamos en sus capacidades y su potencial.

Actividades sugeridas para fovorecer la cosciencia  de su propio cuerpo: 

*Usen juguetes y materiales que fomenten el movimiento, como pelotas, aros, cuerdas para saltar.

*Organicen juegos para que los niños imiten diferentes movimientos.

*Realicen juegos de persecución y carreras al aire libre.

*Usen bicicletas, patinetas o triciclos para que los niños se desplacen libremente.

*Estimula su  creatividad y el movimiento con actividades como el baile libre o el yoga infantil.

*Organicen juegos deportivos como el fútbol o basquetbol. Proporciona elementos como cuerdas de saltar, aros y pesas ligeras para que los niños puedan realizar ejercicios de coordinación y equilibrio.

*Fomentar la exploración y el movimiento creativo con actividades como el teatro, la danza o deporte extremo según el interés de tus hijos, ayuda a mejorar la confianza y autoestima del niño.

El movimiento libre es una parte esencial de la infancia y su fomento es fundamental para el desarrollo integral de los niños.

Permitir que los niños se muevan libremente, sin restricciones innecesarias, les ayuda a desarrollar habilidades importantes y  es un excelente apoyo para la autoestima en niños.

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sábado, 6 de mayo de 2023

“Lo primordial para educar a nuestros hijos es que volvamos a ser un poco niños”

 

“Lo primordial para educar a nuestros hijos es que volvamos a ser un poco niños”

Gabriel García de Oro



Para Gabriel García de Oro, lo primero que tenemos que hacer los padres es “dejarnos educar por nuestros hijos. Si nos reeducamos seremos capaces de introducir valores muy importantes en casa”. 

1.El valor del asombro:

Decía este filósofo y creativo publicitario que hemos dejado de sorprendernos y admirarnos por todo, y que lo primordial para educar a nuestros hijos es que “volvamos a ser un poco niños. En eso tenemos que reeducarnos nosotros mismos”.

Gabriel García de Oro hizo hincapié en un dato poco conocido: la capacidad de asombro está íntimamente ligada en los adultos a la salud mental. Por eso nos invitó a no dejar nunca de asombrarnos y, en eso, está claro que nuestros hijos van a ser nuestros grandes maestros, porque el asombro “es la puerta de la filosofía“.

 2.El valor del silencio

“El silencio nos asusta, sobre todo si viene de parte nuestro hijo. Queremos saber todo el tiempo qué está haciendo, qué está pensando. Y es importante que le ofrezcamos silencio, que no es lo mismo que estar callado“. Para García de Oro, el silencio es poderoso y permite reflexionar, demos espacios de silencio. “Provoquemos islas del silencio, porque el silencio es el comienzo de la sabiduría y precisamente es desde el silencio desde el que se desprende la conversación“.

“El silencio nos asusta, sobre todo si viene de parte de nuestros hijos”, Gabriel García de Oro

3.El valor de la escucha


 Para Gabriel García de Oro existen cuatro tipos de escucha:

  • Antipática
  • Apática
  • Simpática
  • Empática

Es precisamente esta última la que hay que fomentar, la que permite estar en silencio, mostrando un interés genuino hacia nuestros hijos y sin “sintonizar continuamente la radio de nuestra cabeza”. Esto es así porque la presencia (‘presente’) “es un regalo. Démosle ese regalo a nuestro hijo. Démosle presencia”.

4.El valor de las preguntas


 Es evidente que preguntar es un acto de filosofía, y que si nuestros hijos se distinguen por algo es por eso, por sus “por qués”.

Durante su charla, este filósofo nos invitó a evitar las preguntas que incluyen una respuesta o un juicio en ellas. A que en su lugar hagamos preguntas abiertas que les obliguen a pensar.  A que no les salvemos del silencio, a que sostengamos ese silencio. 

“No salvemos a nuestros hijos del silencio. Sostengamos el silencio con ellos”, Gabriel Garía de Oro

Y es que preguntar nace de un interés legítimo, de una escucha, de un silencio y de una capacidad de asombro. Y como padres necesitamos “urgentemente” reconectar con nuestro niño interior. “Para eso, nuestro hijo es la puerta, es la posibilidad de que volvamos a ser niños”, concluyó.

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